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GRACIAS POR SU VISITA BIENVENIDOS A NUESTRA PAGINA WEB EN ESPANOL DE LA COMUNIDAD DE ALCOHOLICOS ANONIMOS DEL ESTADO DE OREGON |
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Hoy estamos dispuestos a aceptar la idea de que, en lo que a nosotros nos concierne, el alcoholismo es una enfermedad, una enfermedad progresiva que nunca puede "curarse" pero, al igual que algunas otras enfermedades , puede ser detenida. Estamos de acuerdo en que padecer de una enfermedad no tiene nada de vergonzoso, con tal que nos enfrentemos al problema honestamente y tratemos de hacer algo para solucionarlo. Estamos perfectamente dispuestos a admitir que somos alergicos al alcohol y que es simplemente de sentido comun el alejarnos de lo que produce nuestra alergia. Ahora comprendemos que una persona, una vez que haya cruzado la frontera invisible entre beber mucho y beber con una obsesion alcoholica, siempre seguira siendo alcoholica. Que sepamos nosotros, no puede recobrar nunca la capacidad para ser bebedor social o "normal." Tenemos que vivir reconociendo el sencillo hecho de que "una vez alcoholico, alcoholico para siempre." Hemos apredido tambien que hay pocas alternativas para los alcoholicos. Si siguen bebiendo, su problema continuara empeorando progresivamente; parece cierto que estan destinados a los barrios bajos, los hospitales, las carceles u otras instituciones, o a una muerte prematura. La unica alternativa es dejar de beber completamente, abstenerse de tomar siquiera la mas minima cantidad de alcohol en cualquier forma. Si estan dispuestos a seguir este curso, y aprovechar la ayuda que les esta disponible, una nueva vida puede abrirse para los alcoholicos. En nuestras carreras de bebedores, hubo ocasiones en que estabamos convencidos de que, para controlar la bebida, no tenimos que hacer mas que dejar de beber despues del segundo trago, o del quinto, o cualquier otro numero. Poco a poco logramos darnos cuenta de que no era el quinto ni el decimo ni el vigesimo el que nos emborrachaba, sino el primero. El primer trago era el que nos hacia dano. Con el primer trago nos subiamos en el carrusel. Era el primer trago el que desataba la reaccion en cadena del pensamiento alcoholico que nos conducia a beber de manera descontrolada. En A.A. tenemos un refran que lo expresa: "Para un alcoholico un trago es demasiado y mil no son suficientes." Otra cosa que muchos de nosotros aprendimos durante nuestros dias de bebedores fue que la sobriedad forzada no era en general una experiencia agradable. Algunos de nosotros de vez encuando podiamos mantenernos sobrios durante un plazo de dias, de semanas o incluso de anos. Pero no disfruta bamos de nuestra sobriedad. Nos sentiamos como martires. Nos poniamos irritables, personas con quienes no se podia vivir ni trabajar facilmente. Nos empanabamos en esperar la hora en que pudieramos volver a beber. Ahora que estamos en A.A., tenemos un nuevo punto de vista sobre la sobriedad. Disfru tamos de una sensacion de libertad, de ser liberados aun del deceo de beber. Ya que no podemos esperar beber normalmente en ningun tiempo futuro, nos concentramos en vivir una vida plena sin alcohol hoy. No hay nada en absoluto que podamos hacer respecto al dia de ayer. Y manana nunca viene. Hoy es el unico dia por el que tenemos que preocuparnos. Sabemos por experiencia que aun el "peor" borracho puede pasar veinticuatro horas sin un trago. Puede que tengan que aplazar el proximo trago por una hora, o un minuto---pero descubren que se puede aplazar por algun periodo de tiempo. Cuando oimos hablar de A.A. por primera vez, nos parecio un milagro que una persona que habia sido un bebedor verdaderamente descontrolado, pudiera lograr la clase de sobriedad de la que hablaban los miembros veteranos de A.A. Algunos de nosotros tendiamos a creer que nuestro beber era de algun tipo especial, que nuestras experiencias habian sido "distintas," que A.A. podia dar resultados para otra gente, pero para nosotros no podria hacer nada. Otros que no sufriamos tan graves heridas por nuestro beber, razonabamos que, aunque A.A. les fuese de mucha ayuda a los borrachos perdidos de los barrios bajos, nosotros probablemente podriamos tratar el problema por nosotros mismos. Nuestra experiencia en A.A. nos ha ensenado dos cosas importantes. En primer lugar, todos los alcoholicos se ven confrontados con los mismos problemas basicos, ya sea que vayan mendin gando para comprar una cervecita o trabajen como ejecutivos de alguna empresa grande. Segundo, ahora sabemos que el programa de A.A. de recuperacion da resultados para casi cualquier alcoholico que sincera mente desee que los de, sin importar cuales sean sus antecedentes, su procedencia o su costumbre particular de beber. |