GRACIAS POR SU VISITA

BIENVENIDOS A NUESTRA PAGINA WEB EN ESPANOL DE LA COMUNIDAD DE

ALCOHOLICOS ANONIMOS DEL ESTADO DE OREGON

 

 

     Lo primero que hemos aprendido acerca del alcoholismo es que se cuenta entre los problemas mas antiguos de historia humana.  Hace muy poco tiempo que hemos empezado a beneficiarnos de nuevas maneras de abordar este problema.  Hoy dia por ejemplo, los medicos saben mucho mas acerca del alcoholismo que sus predecesores de hace solamente dos generaciones.  Estan comenzando a definir el problema y a estudiarlo en detalle.

     Aunque no existe ninguna "definicion AA" oficial del alcoholismo, la mayoria de nosotros comparte la opinion de que, para nosotros, se puede definir como una compulsion fisica aparejada a una obsesion mental.  Queremos decir que teniamos un pronunciado deseo fisico de consumir alcohol en  cantidades que sobrepasan nuestra capacidad para controlarlo, y con desprecio de todos los dictados del sentido comun.  No solamente teniamos una insaciable sed de alcohol, sino tambien nos rediamos ante esta sed en los momentos mas inoportunos.  No sabiamos cuando (ni como) dejar de beber.  A menudo, no parecia que tuvieramos el suficiente sentido comun como para saber cuando no empezar. 

     Como alcoholicos, la dura experiencia nos ha ensenado que la fuerza de voluntad, por si sola, y por robusta que fuese en otras ocasiones, no nos bastaba para mantenernos sobrios.  Intentabamos seguir abstemios por plazos determinados.  Hemos hecho promesas solemnes de dejar de beber.  Hemos cambiado de marcar y de bebidas. Hemos tratado de beber unicamente durante ciertas horas especificas.  Pero ninguno de nuestros esfuerzos surtio efecto.  Trade o temprano, acababamos siempre emborrachan donos no solamente cuando queriamos mantenernos sobrios, si no tambien cuando teniamos los mas contundentes motivos para estar sobrios.

     Hemos pasado por periodos de negra desesperacion, estando convencidos de que padeciamos de algun trastorno mental.  Llegamos a odiarnos a nosotros mismos por desperdiciar nuestros talentos y por la pena que les estabamos causando a nuestras familias y a otras personas.  A menudo nos entregabamos a la lastima de nosotros mismos y deciamos que nada nunca nos podria ayudar. 

     Ahora, al recordarlo, podemos sonreir, pero en aquel entonces eran para nosotros experiencias frias y desagradables.